Antes de comprar un producto ecológico, conviene saber cómo contrastamos cada opinión verificada, qué criterios usamos para revisar la composición INCI y por qué algunas certificaciones pesan más que otras. Esta página explica el orden de trabajo de Naturalyse y qué puedes esperar de cada análisis publicado.
Cada análisis de Naturalyse está pensado para que tomes una decisión de compra con datos concretos, no con promesas de marketing. Esto es lo que encuentras en cada ficha.
Lectura clara de la lista INCI: identificamos los ingredientes que pueden irritar tu piel o interferir con tu rutina, y te explicamos su función real en la fórmula.
Contraste de opiniones verificadas: cruzamos las reseñas de consumidores con nuestra propia prueba de uso, separando lo que es efecto real de lo que es sugestión.
Verificación de sellos orgánicos: comprobamos si la certificación ECOCERT o Cosmos que anuncia la marca corresponde al producto que tienes en la mano.
Comparativas por tipo de piel y presupuesto: agrupamos alternativas limpias según tu contexto, para que no pagues de más por un frasco bonito.
Alertas de etiquetado engañoso: señalamos cuándo un producto se vende como natural pero su composición dice otra cosa, con la evidencia a la vista.
Cada reseña que publicamos sigue una secuencia fija de verificación. Así se construye la confianza antes de que un producto aparezca en nuestras guías.
Recibimos propuestas de marcas y también detectamos productos por nuestra cuenta. En esta fase descartamos aquellos sin lista INCI completa o sin datos de lote trazables. Solo un tercio de las candidatas supera este primer control.
Revisamos reseñas en plataformas de comercio, foros y redes, pero solo consideramos compradores con historial visible. Cruzamos al menos cuarenta experiencias por producto para identificar patrones recurrentes de irritación o de eficacia.
Un equipo con formación en cosmetología revisa cada ingrediente y su concentración aproximada. Marcamos conservantes controvertidos, fragancias alergénicas y extractos sin respaldo. Este paso define si el producto entra en la categoría de recomendable o de alerta.
Comprobamos sellos como ECOCERT o Cosmos directamente en los registros públicos del organismo. Una certificación impresa no basta: confirmamos que el número de lote coincida con el alcance del sello y que la marca esté al día con sus cuotas.
Distribuimos muestras entre usuarias con piel grasa, seca, sensible y mixta. Cada participante documenta su rutina durante cuatro semanas y reporta efectos secundarios, textura, absorción y cambios percibidos. Los resultados se publican siempre con el detalle del tipo de piel.
Con todos los datos contrastados, redactamos el análisis final. Incluimos la ficha técnica, las alertas detectadas y una conclusión clara sobre si el producto cumple lo que promete. Cada reseña indica la fecha de la última verificación y se actualiza si cambia la fórmula.